viernes, 10 de diciembre de 2010

A mis alpargatas del año pasado

Queridas alpargatas del año pasado:

Compañeras de tantas aventuras, con migo cruzaron ríos y anduvieron por toda clase de terrenos, nunca se quejaron. Parece ser que solamente yo las quería, mama siempre estaba tratando de tirarlas, mis amigos se reían de ustedes, mis amigas siempre reclamaban que tenía que conseguir unas nuevas y ni hablar de las reacciones de mi viejo al contemplar sus agujeros.
Hoy les escribo para darles las gracias, que hubiera sido de mi sin ustedes, hubiera terminado usando ojotas ¡Que vergüenza! Con esas cosas no se puede ni correr, no sirven para ningún deporte. Al contrario, ustedes siempre me permitieron realizar toda clase de actividades físicas, más allá de que a cada salvajada terminaban con un tajo o sin una parte de la suela.
Mucha gente usa alpargatas, pero muy poca llega a darse cuenta de su verdadero valor. Muchos las usan un día, las hacen mierda y las tiran, pobres, a ustedes no las saben apreciar, nadie entiende que no importa cuán rotas estén, ustedes siempre van a seguir sirviendo.

Lamentablemente me creció el pié este ultimo invierno y ustedes ya no me van a poder acompañar, temo que voy a tener que caer en el clásico pecado de la gente, cuando algo pierde su eficiencia o no puede cumplir su función correctamente se lo descarta o tira.
Espero que sus reemplazantes me sean de tanta utilidad como ustedes, se que mis justificaciones no les van a alcanzar en el momento que caigan al tacho, pero también quiero que sepan que me duele mucho tener que abandonarlas, así como me dolió cada vez que mi vieja me obligó a desechar tantos otros pares tan amados como ustedes.

Les mando un abrazo enorme, espero que entiendan que las aprecio mucho, pero las tengo que tirar.

3 comentarios:

Jazz dijo...

Ja, me sentí tan identificado con tu relato que me hiciste acordar que me tengo que comprar un par nuevo, porque las que tenía no las tiré, fué peor, me las tiraron!!!
Pinta bueno el blog, te felicito, me vas a ver seguido por acá.
Saludos!

Atenea dijo...

Es fija que las viejas atenten contra esas cosas.
Mi vieja atenta contra mis converse viejas, las que están rotas, escritas, hechas mierdas al fin pero que me traen recuerdos. Me las tiro, podes creer? me tiro dos pares que estaban llenas de letras de los Beatles y Charly García y escritas por algunos amigos, me las tiro.
Lo peor es que las otras veces la descubrí(?) pero ahora no sé cómo hizo que no me di cuenta y cuando me di cuenta oh, era demasiado tarde para recuperarlas ):
Un beso Joaco!

Jr. dijo...

Ya no me alcanzan los dedos para contar la cantidad de veces que mi vieja me tiro las alpargatas sin preguntar ¡Que furia!

Este nuevo blog va a ser un popurrì de cosas que ya tengo escritas y que voy escribiendo a medida que aparece la inspiración (o no).

Saludos para los dos, gracias por pasar.