domingo, 6 de febrero de 2011

El paisaje

Creía estar observando el paisaje, pero no se percataba de que formaba parte de él. Él era su sombra, los relámpagos en el horizonte, los perros nocturnos, el murciélago volando a su alrededor y los cables sobre su cabeza. Admiraba los tejados y se preguntaba cuántos gatos habrían violado propiedad privada. "¿Privada de quién?" -se preguntaba- "¿Quiénes somos nosotros para reclamar un terreno como nuestro, si la tierra no le rinde cuentas a nadie?".
Así siguieron sus cuestionamientos, dando a luz a una noche sin fin. Las gotas comenzaron a caer pero la lluvia no le molestó, estaba en un estado de imperturbabilidad inalcanzable para el común de la gente.
Se detuvo cuando se dio cuenta que sus preguntas y reflexiones eran vanas, él no podría cambiar a nadie, todos ya eran parte del paisaje.

3 comentarios:

Agus dijo...

La gente corre y corre todo el tiempo y yo me pregunto si realmente saben donde están parados.
Quizás el paisaje somos nosotros, el paisaje de algo o alguien más.
me gustó :)
abrazo!

Atenea dijo...

"Quiero volver a mis vida de murciélago" jajaja me acorde de eso.
"¿Privada de quién?" -se preguntaba- "¿Quiénes somos nosotros para reclamar un terreno como nuestro, si la tierra no le rinde cuentas a nadie?". Tus ideas comunistas.
Me gusto me gusto mucho, eso te paso anoche. Lindo menos el toque pesimista del final(?) hay que pensar positivamente. Te quiero Susie Q.

Jr. dijo...

Agus: La gente vive, no se detiene a pensar que está pasando a su alrededor.
Justamente es a eso a lo que me refiero, todos somos el pisaje. Ahora, el paisaje de qué? Eso se lo definirá cada uno.

Dani: La gran parte de mis relatos se originan en cosas efímeras y sin mucha importancia que veo o me pasan, por ejemplo, el olor de la remisería, o el murciélago.
El final tal vez parezca pesimista, pero es la esencia del texto.
Ya sabés para donde apunto, jaja.


Un beso a las dos!