miércoles, 28 de marzo de 2012

El vacío del botón

-No te quiero alarmar, pero estoy por perder un botón.
-¿Por qué habría de alarmarme por algo tan trivial?
-¿Trivial? ¡Es un botón! Creo que no estás comprendiendo la situación. No se puede reemplazar. Perder un botón es como romper una relación, se crea un agujero, un vacío que no se puede llenar con nada, porque por más que consigas otro botón, u otra chica, nunca va a ser lo mismo que antes.
-Qué interesante, no lo había pensado. Pero la campera la vas a seguir teniendo.
-Si, pero sin el botón la campera no tiene sentido, se transforma en otra cosa que, si bien es parecida, no es una campera, o por lo menos no es la misma campera. Al botón le pasa lo mismo, sin la campera no sirve para nada, pierde su razón de ser, pero sigue siendo un botón.
En el caso de la pareja que se separa, las personas seguirían siendo personas, pero ya no serían las mismas que cuando estaban juntas. Ahora solo serían individuos separados, y no una pareja, como cuando el botón y la campera estaban unidos.
-Traeme hilo y alfiler que te lo coso...

2 comentarios:

Agus dijo...

Habia comentado algo y esta mierda lo borró. Intentando reproducir el comentario que hice antes, te digo que me gusta mucho la comparación que hiciste, que nunca se me hubiera ocurrido un botón, no sé, es tan simple, sencillo y genial. Creo que tengo que buscarme una campera, soy un botón chiquititoooo.
Igual, el tema de coserlos... me da la impresion de que estan juntos a la fuerza y asi tampoco funcionan las cosas

Jr. dijo...

Empecé escribiendo la primer oración sin saber que rumbo seguir y después las cosas surgieron.

Puede ser que al cocerlo estén juntos a la fuerza, pero yo lo veo más como una reparación, un consenso, ya que en este caso, cose el botón antes de que se pierda. Si el botón se hubiera salido tenés toda la razón, no se me había ocurrido.

Ya vas a encontrar una campera a tu medida!!

Besos!