lunes, 29 de julio de 2013

(4 - 3)
Las noticias no variaban de tragedias y accidentes. Mientras leía un disturbio se inició en su mente. ¿Como le habían pasado tantas cosas en tan poco tiempo? Ahora no tenía trabajo, mujer ni mascota, pero su vida seguía igual. Comenzó a repasar los hechos y descubrió que no era feliz desde hacía mucho tiempo.
Los últimos meses habían sido continuas discusiones, peleas y rencuentros. Su vida era una trama eterna, aburrida y poco original. Solo le quedaba esperar, sentado en su sillón, a un final que jamás iba a llegar.
Las cosas no tienen sentido sin una conclusión.
Oscar quería ser la víctima, el cadáver del accidente, el barco hundido, la pelota pinchada. Únicamente quería que todo acabara, porque ya se había aburrido de sobrevivir con la cabeza gacha a las grises cotidianidades.

1 comentario:

Jazz dijo...

Muy bueno, che.
La verdad, me gustó mucho.