sábado, 9 de noviembre de 2013

Carbón en navidad

Fin de año, todos con los huevos en la garganta. Como siempre hicimos todo mal, y, como un subibaja, el peso de todas nuestras acciones se vuelve contra nosotros.
Después de haber triunfado o fracasado en nuestras respectivas responsabilidades nuestra recompensa navideña será el carbón, un útil material para que enmendemos todos nuestros errores prendiéndonos fuego.
Pero, por qué habríamos de hacer las cosas bien si no nos interesan. Cumplimos (o no) nuestras responsabilidades mediocremente, porque normalmente éstas nos son impuestas, por algún sistema de poder, por nosotros mismos, o por la vida (obvio que por algún sistema de poder).
¿Qué sentido tiene en la vida cumplir con el "deber ser" cuando te das cuenta que todo lo que "está bien" contribuye a el sistema que te oprime? Claramente ninguno, pero por alguna razón, hagas lo que hagas, le sirvas o no al sistema, siempre terminás sintiéndote mal, y pensás que es culpa tuya (!!!).

Somos el fuego, y no nos queda más que tratar de dar todo el calor y la luz posible, destruir y consumir todo lo que esté a nuestro alcance, hasta desaparecer degradándonos en la lucha por subsistir.

No hay comentarios: